Ruta Teresiana 3

La ruta del confesor

Ruta Teresiana 3 - La ruta del confesor

ESTA RUTA ESTARÁ PLENAMENTE OPERATIVA A PARTIR DEL 1 DE ABRIL DE 2018

De todos los grandes hombres con los que coincide Santa Teresa en vida, uno de los que más la marcó fue su confesor, San Pedro de Alcántara, cuyos restos reposan hoy en la localidad abulense de Arenas de San Pedro.

El encuentro entre estos dos grandes santos se produce en 1560, en la casa de doña Guiomar de Ulloa. Pedro de Alcántara consolará a Teresa de todas las tribulaciones y dificultades por las que ha tenido que pasar. Desde ese momento, surge entre ambos una profunda y sincera amistad. El fraile será no sólo confesor, sino también consejero de la Santa, orientándola para dar el impulso definitivo de iniciar la reforma del Carmelo con la fundación del Convento de San José.

Teresa quedó pronto prendada de las virtudes y sabiduría de Pedro de Alcántara. No en vano, mientras confesores y otras personas la asustaban diciendo que sus arrobamientos y experiencias místicas no podían ser obra de Dios y la obligaban a que resistiese, él fue quien la ayudo en sus tribulaciones: “Este santo hombre me dio luz en todo y me lo declaró, y dijo que no tuviese pena, sino que alabase a Dios y estuviese tan cierta que era espíritu suyo, que, si no era la fe, cosa más verdadera no podía haber, ni que tanto pudiese creer. Y él se consolaba mucho conmigo y hacíame todo favor y merced, y siempre después tuvo mucha cuenta conmigo y daba parte de sus cosas y negocios” (V30, 5).

De San Pedro de Alcántara se habla de la huella de su santidad en esta provincia de Ávila, que solía recorrer descalzo. Caminó sobre las aguas del río Tiétar, e incluso la nieve formó una pequeña cavidad a su alrededor en el Puerto del Pico cuando regresaba de un viaje a Ávila. Todos estos mismos lugares podrá recorrerlos ahora el peregrino que realice esta ruta en pos del Jubileo Teresiano.

Esta ruta tiene un recorrido de unos 118 kilómetros y atraviesa los municipios de El Arenal, Cuevas del Valle, San Martín del Pimpollar, Hoyos de Miguel Muñoz, Navalsauz, Mengamuñoz, Muñogalindo, Padiernos y El Fresno. En este caso, se aúna naturaleza y patrimonio cultural y religioso, con elementos como el convento de San Pedro de Alcántara, en Arenas de San Pedro; la calzada romana del puerto El Pico o las piedras pintadas de Ibarrola, en Muñogalindo.

DESCARGA AQUÍ LA CREDENCIAL DE LAS RUTAS TERESIANAS

Textos para el Camino

Ficha

Peregrino

Descargar

Ficha

Individual

Descargar

Ficha

Grupo

Descargar

Ficha

Familias

Descargar

Ficha

Niños

Descargar

Información Turística

QUÉ VER:

 

– Convento de San Pedro de Alcántara

Fue el último convento que erigió el santo, y donde actualmente reposan sus restos. Se construyó en un sitio apartado del término arenense en el que había una ermita dedicada a San Andrés del Monte, junto a la cual fray Pedro de Alcántara mandó edificar un pequeño convento para que los frailes se dedicasen a la contemplación y a la vida de penitencia dentro de la línea de ascetismo que él propugnaba entre los miembros de su Orden.

La pronta muerte del fundador en esta misma localidad cambió el destino que el fraile extremeño había trazado para este convento y lo convirtió en centro de devoción. La fe en el poder taumatúrgico del Santo ha sido tal que desde su construcción el santuario ha sido centro de peregrinación tanto de los nobles como de la gente sencilla. El 19 de octubre acuden hombres, mujeres y niños para cantar lo loores del Santo y sacar su estatua en procesión por el campillo. Hoy como ayer, la gente conoce sus milagros y acude, cada día, a invocar su ayuda en las necesidades.

En 1972 fue declarado Monumento histórico-artístico nacional.

(fuente: www.turismoavila.com)

– Calzada romana del Puerto del Pico

Subiendo esta imponente montaña de las estribaciones de Gredos, se halla una bella calzada romana que data del siglo I-II AC al siglo V DC. Tiene un enorme valor histórico, pues ha servido para poner en comunicación a través de la sierra a lo largo del tiempo a las tierras llanas de la Meseta Norte con las tierras del Valle del Tiétar, y a través de éste con las tierras de Toledo y Extremadura.

Desde sus orígenes ha sido Calzada Romana, Cañada de la Mesta Leonesa Occidental (se iniciaba en Valverde de Mérida, Badajoz, y terminaba en Portilla de la Reina, León). y Ruta de la Carretería (desde el siglo XV).

Al valor histórico del camino se añade el valor del trazado y de la conservación de la calzada propiamente dicha en el tramo en que salva los desniveles del Puerto del Pico.Su trazado está formado por tramos rectos, de fuerte pendiente, unidos por curvas muy cerradas que hacen ganar altura en poco trecho.

Desde la parte alta del Puerto, además, el peregrino podrá disfrutar de una imponente vista del llamado Barranco de las Cinco Villas, que le dejará sin palabras.

(fuente: www.turismoavila.com)

– Piedras pintadas de Ibarrola (Muñogalindo)

Ibarrola en Garoza es un proyecto de arte y naturaleza concebido y desarrollado por el pintor y escultor vasco Agustín Ibarrola. El artista desarrolla en esta obra un tratamiento integral del paisaje de la dehesa, estableciendo un diálogo íntimo y profundo entre su leguaje pictórico de vanguardia y la piedra berroqueña, las encinas, la luz y la historia del lugar.

El resultado es un sorprendente conjunto compuesto por 115 piedras de grandes dimensiones dotadas de diferentes significados y adecuadas a la visita pública mediante senderos y distintos soportes interpretativos (plano y audioguía).

(fuente: www.turismoavila.com)

Ruta Teresiana 1:

De la cuna al sepulcro

Ruta Teresiana 2:

Ruta de la salud

Ruta Teresiana 3:

La ruta del confesor

Ruta Teresiana 4:

Ruta de los caminos y posadas

Subir

Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

ACEPTAR
Aviso de cookies