Tres lonas de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús engalanan ya la Plaza de las Madres en Alba de Tormes

La preparación del ambiente jubilar debe llegar también a aquellos espacios que más han de ser visitados y contemplados, tanto por los albenses, como por los muchos peregrinos de España y del extranjero que acudirán a esta cita con Teresa de Jesús.

En esta ocasión la llamada Plaza de Santa Teresa o Plaza de las Madres, en la localidad salmantina de Alba de Tormes,  adquiere un relieve especial dado que, además de ser el corazón espiritual de la villa, como el ambiente y los muros de piedra que guardan celosamente el sepulcro de la Madre Teresa, en esta ocasión se convierte además en el ágora, lugar de encuentro y cruce de personas que tienen un mismo objetivo, el de venerar a Teresa y lucrar la gracia del perdón en su templo. Eso es lo que significa incluso arquitectónicamente una plaza, allí donde todos acuden, se encuentran, celebran, intercambia. Nos parece adivinar que durante este año éste va a ser el lugar de Alba de Tormes más visitado, conocido, fotografiado, divulgado, enviado via whatsApp e internet a todo el mundo…

Por eso se ajusta a la realidad de la función que tiene y a las expectativas de todos la decisión de monjas y frailes carmelitas de ponerla a tono con la misión acogedora y propagandística que va a tener durante el año jubilar 2017-2018.

En la fachada de finales del siglo XVI de la iglesia de la Anunciación, esculpida en piedra de Salamanca, va un cartelón de lona que indica a las claras ser éste el templo jubilar, al que el Papa ha concedido exclusivamente la gracia de la Indulgencia Plenaria. Y el cuadro teresiano a color que se reproduce es el del camarín del sepulcro, la gracia mística del matrimonio espiritual, cumbre de la experiencia mística de esta mujer, y que indica a todos los que surcan la puerta del templo que la vocación más alta y digna del hombre es la de encontrarse con Cristo y vivir unido a él. Buena catequesis para entender que significa un jubileo extraordinario de la Iglesia.

Mientras que la fachada de la iglesia de San Juan de la Cruz, combinando piedra y ladrillo, en el más puro estilo arquitectónico carmelitano del siglo XVII, en los dos sectores que acompañan la parte principal lucen dos lonas a todo color con la fotografía de Teresa y de Juan de la Cruz, acompañadas de dos textos de ambos santos, textos importantes y que enmarcan y definen el año que estamos para abrir el próximo domingo 15 de octubre.

 

“SOLO PUEDO PRESUMIR DE SU MISERICORDIA”

El dicho de la Santa está tomado de la obra cumbre teresiana, las Moradas: “Sólo puedo presumir de su misericordia” (III Moradas 1,3). Viene a ser como el lema o leitmotif de este Jubileo, que no es más que un espacio de perdón y de misericordia, de encuentro con aquel Jesús, amigo de Teresa que cura y sana, que acoge y que perdona a todo el que se acerca a él. Y de esto Teresa es como un testigo experimentado y una evangelizadora, anunciadora de esta nueva noticia. Ojalá que muchos peregrinos y albenses se encuentren así con el Dios de Teresa.

Y ¿por qué San Juan de la Cruz en este año? Porque fue el mejor hijo y discípulo de Teresa, presente en la fundación de Alba por expreso deseo suyo, y porque esta iglesia suya de las frailes es la primera del mundo a él dedicada apenas beatificado. Con su finura y delicadeza de espíritu, nos índica lo que para él ha sido ya experiencia saludable, el poder escuchar y leer a Teresa en el texto escrito y también ya editado: “Nuestra Madre, dejó escritas de estas cosas de espíritu admirablemente” (Cántico Espiritual 13,7). El gran místico y poeta de Fontiveros animará pues a todos a frecuentar la palabra de Teresa, que es un buen consejo para peregrinos.

No se recuerda que en centenarios y conmemoraciones anteriores esta plaza se haya visto con motivos alusivos y tan directos a lo que se va a celebrar. Queda así toda ella como un recordatorio continuo de lo que se viene a hacer en Alba y de lo que se puede experimentar, una vez atravesado el umbral de la Puerta Santa.