Gran exposición en Alba de Tormes por el Año Jubilar Teresiano

Decía Santa Teresa a la Beata Ana de San Bartolomé, en cuyos brazos murió: “Ana, Ana, tú tienes las obras y yo tengo la fama”. Nosotros hoy podemos decirle a Santa Teresa en su año jubilar: “Tú tienes la fama y las obras que forman tu Vítor laudatorio y dan testimonio de tu fama inigualable”. Las obras artísticas que forman esta muestra son pálido reflejo de la rica personalidad humana y espiritual de la Santa y vienen a señalar tan solo una chispa del volcán de sabiduría que ha hecho a la santa merecedora del doctorado salmantino de 1922 y del doctorado eclesiástico de 1970. Bien merecido tiene Santa Teresa este Vítor según su sentido originario de reconocimiento público por méritos propios.

Hace diez meses surgió la idea de regalar a la Santa, en Alba, una gran exposición para dar a conocer, desde aquí, su rica influencia en la Ciudad y Provincia de Salamanca, teniendo en cuenta que su presencia en ella es de gran riqueza y recogiendo diversas miradas sobre su rica personalidad. Hoy inauguramos este sueño hecho realidad con la ayuda incondicional desde el principio del Sr. Presidente de la Diputación, del Sr. Obispo de Salamanca y del P. Provincial.

Los Carmelitas Descalzos de Alba de Tormes, generosamente han puesto a disposición de peregrinos y visitantes toda la planta baja de su casa, primer convento dedicado en todo el mundo, a San Juan de la Cruz,  con el único fin de dar a conocer desde aquí a Santa Teresa de Jesús, cuyo nombre es siempre significativo en cualquier areópago que se pronuncie.

El fruto de este laborioso trabajo titulado Vítor Teresa, es unión de muchas fuerzas, impulsadas por la Diputación Salmantina, sin cuyo esfuerzo principal habría sido imposible la realización de este ambicioso proyecto.

Es natural en mí ser agradecida, decía nuestra Santa. Nosotros, siguiendo su ejemplo, queremos mostrar nuestro agradecimiento a todas las personas e instituciones por tan encomiable trabajo, a quienes han cedido desinteresadamente sus magnificas obras para esta exposición, a las empresas que han colaborado y a las personas anónimas que han ayudado.

La exposición está planteada  de tal manera que todo el que se acerque a Santa Teresa a través de este recorrido, la conozca mejor, salga enriquecido al contacto con ella y se sienta atraído desde cualquier ángulo vital que la mire.

Ella sigue viva, como diría el gran Profesor de Salamanca Fr. Luís de León, en sus hijas y en sus libros. En el VIII centenario de la universidad salmantina, quiero terminar con las palabras que tan ilustre personalidad dedicó a la Santa: “Nadie la conversó que no se perdiese por ella; niña y doncella, seglar y monja, reformada y antes que se reformase, fue con cuantos la veían como la piedra imán con el hierro; que el aseo y buen parecer de su persona, y la discreción de su habla, y la suavidad templada con honestidad de su trato, la hermoseaban de manera que el profano y el santo, el distraído y el de reformadas costumbres, los de más y los de menos edad, sin salir ella en nada de lo que debía a sí misma, quedaban como presos y cautivos de ella”. 

Que estas palabras ejerzan en nosotros el mismo efecto al contemplar la exposición que hoy inauguramos: Vítor Teresa!

P. Miguel Ángel OCD