Aniversario de la primera fundación de Santa Teresa

Hoy es el aniversario de la primera fundación de Santa Teresa: el convento de San José, en Ávila. ¿Quieres saber su historia? La resumimos en un momento:

Teresa vivía en el convento de la Encarnación (Ávila) desde su toma de hábito. Allí vio cosas que no le gustaban. En especial, el relajado modo de vida del monasterio. Ella era partidaria de una mayor entrega, con la austeridad de la Regla primitiva de la Orden del Carmelo.

Con este pensamiento, Teresa se dispuso a fundar un convento que siguiera esa austeridad que ella buscaba. Le contó su idea a  a su amiga Guiomar de Ulloa, quien secundó la iniciativa, apoyando son su propia renta la puesta en marcha del nuevo convento.

Pronto comenzaron los problemas. La ciudad se le echó encima. El Concejo de Ávila se puso en contra e incluso los vecinos quisieron movilizarse. No entendían la razón de que hubiera que crear un nuevo convento de monjas en una ciudad donde ya había uno de carmelitas.

Hasta la Orden en un principio le retira su apoyo. El Provincial la envía a su celda en La Encarnación para que no siga adelante. Pero Teresa continúa gestando la idea en su interior.

Compra una casa y un solar, pero a nombre de su hermana Juana y su cuñado Juan de Ovalle. Así evitaba toda sospecha: cuando empiezan las obras del futuro convento, se anunciaron como si fuera una reforma de su vivienda familiar.

Guiomar acoge en su casa a Teresa para que siga de cerca las obras. La noble fue un apoyo fundamental. Cubrió gran parte del coste del nuevo convento. Incluso con el dinero que su hermano le enviaba desde América

Mientras, en la ciudad seguían las sospechas de que en esas obras se estaba gestando un nuevo convento. Algo que suscitó multitud de críticas y que no hizo sino acelerar el proceso. Requerida por el duque de Medinaceli para consolar a su hermana, Teresa parte a Toledo, donde permanece medio año. A su vuelta, recibe el visto bueno de Roma para la nueva fundación, que quedaría bajo la jurisdicción del Obispo de Ávila. ¡Estaba todo listo!

El 22 de agosto, el Concejo de Ávila quiso investigar aquellas raras obras, preocupado (en apariencia) por si dañaban los arcos del acueducto que traía agua a la ciudad. Así que enviaron a un inspector. Atendido por el cuñado de Teresa, no quedó muy conforme y avisó con volver

La madrugada del domingo 23 al lunes 24 de agosto de 1562, Teresa, sus hermanas, familiares y amigos, abrieron las puertas del nuevo convento. Con una campana rota (que aún se conserva y sigue sonando) anunció a los vecinos de Ávila la buena nueva. Era el primer convento que nacía al amparo de la advocación de San José. Y todo por una revelación que había tenido previamente la propia Teresa. Uno de sus encuentros con el Señor, que le había asegurado que ese convento sería “una estrella que diese de sí gran resplandor”

Tras la culminación de este proyecto, y al empezar su vida en San José, Teresa de Ahumada deja atrás su nombre para empezar a llamarse y a firmar como Teresa de Jesús.

El primitivo convento era muy austero. A principios del siglo XVII se reformó totalmente. El encargado de llevarlo a cabo fue el arquitecto real Francisco de Mora. Aquella construcción inició un estilo propio que habrían de seguir el resto de conventos carmelitas.